Indican que en Posadas existen cerca de 70 asentamientos que ocupan espacios públicos o privados

Son numerosas las familias que ante la necesidad de contar con un lugar para vivir, decidieron ocupar algún espacio disponible. Así es como se van conformando los asentamientos, que en algunos casos datan de varias décadas y ya son otras las generaciones que viven en esos terrenos.

“Tenemos una larga lista de asentamientos en Posadas. Sumamos unos 69 asentamientos, los cuales se dividen en un 50% en aquellos que ocupan la vía pública y otro en propiedades privadas”, indicó a Lucia Bauman, directora de Inclusión Social del IPRODHA.

En cuanto al trabajo desde el Instituto, señaló que “lo que nos ocupa y preocupa hoy como institución es principalmente la oferta que podemos brindar en cuanto a soluciones habitacionales. Ocuparnos de aquellos que, por ejemplo, se encuentran sobre la vía pública, que de otra manera se trata de personas que no tienen otra opción o futuro en como solucionar esa situación de vivienda”.

Respecto a estas situaciones, Bauman explicó que “Desde el Instituto se intenta intervenir negociando con los dueños en el cuadro de regulación puede solucionarse, pero distinto es el caso de los que están en la vía pública y no tienen donde ir”.

“Si bien la demanda la tenemos localizada desde hace varios años, hacemos un trabajo de selección de los asentamientos, los censamos como hacemos regularmente para inscribirlos y revisamos los antecedentes. Hacemos también un proceso de prepararlos para la mudanza, con charlas, porque además los relocalizados deben comprender que ahora adquieren obligaciones”, remarcó Bauman.

En este sentido, añadió que “el 80 % de estas viviendas relocalizadas estaban enganchadas de la luz y el agua, son obligaciones que uno también debe hacerles saber, por más común que parezca. Ellos pasan de una ocupación informal a una completa formalidad, donde no sólo es la adquisición de un suelo con la vivienda sino el compromiso de pagar los servicios con los que va a contar y la cuota de la casa”.

Respecto a sus obligaciones, aclaró que “se cree que las familias relocalizadas no pagan nada pero tienen una cuota, por supuesto que es menor de la que pagan otro tipo de viviendas beneficiadas por el Instituto. Sin embargo, vienen con los mismos plazos, los mismos intereses, subsidios y la responsabilidad que asume cualquier otra familia que se acerca al IPRODHA a adquirir un beneficio”.

Fuente: Radio República

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