Madre Teresa de Calcuta: un ícono indiscutido de solidaridad

Hace 107 años, un 26 de agosto de 1910 nacía Agnes Gonxha Bojaxhiu, más conocida como Madre Teresa de Calcuta. Su vida ha sido un ejemplo de amor, benevolencia y entrega a los demás, por eso en 1998, a menos de un año de su fallecimiento, se instauró por decreto 982/98 el «Día Nacional de la Solidaridad” en la Argentina.

¿Quién fue la Madre Teresa de Calcuta?

Ella fue una religiosa nacida en el seno de una familia católica albanesa, y luego nacionalizada india. Su llamado a la vocación religiosa fue a los 12 años, cuando ingresó en la Congregación Mariana de las Hijas de María, donde inició su actividad de asistencia a los necesitados. Ya a los 18 años había abandonado para siempre su ciudad natal, para emprender su camino como monja, primero en Dublín y luego en Calcuta. Fue allí donde, luego de hacer sus votos de pobreza, castidad y obediencia en 1931, cambió su nombre por el de Teresa, en honor a la santa patrona de los misioneros, Teresa de Lisieux.

Entre los momentos más importantes de su historia podemos mencionar:
1948: El Papa Pio XII la autoriza a dejar el convento donde trabajaba enseñando para dedicarse a “llevar el amor de Dios a los pobres más pobres”

1950: Inaugura una nueva congregación “Misioneras de la Caridad”, cuya misión es cuidar a «los hambrientos, los desnudos, los que no tienen hogar, los lisiados, los ciegos, los leprosos, toda esa gente que se siente inútil, no amada, o desprotegida por la sociedad». Al momento de su muerte, la orden ya contaba con 610 misiones en 123 países.

1964: Rifó el auto descapotable que le regaló el papa Pablo VI y destino los recursos obtenidos para  la creación de una leprosería en Bengala

1979: Recibió el premio Nobel de la Paz.

1980: Obtuvo el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, por su labor humanitaria

1998: Debido a sus padecimientos físicos y enfermedados, el 5 de septiembre de ese año, fallece a los 87 años en Calcuta.

2003: En la celebración del 25º aniversario del pontificado de Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta fue beatificada en una multitudinaria misa a la que acudieron fieles de todas partes del mundo.

2015: A finales de ese año, el Vaticano aprobó su canonización, y el 4 de septiembre de 2016, ante más de cien mil fieles congregados en la plaza de San Pedro, el papa Francisco ofició la ceremonia que elevaba a los altares a Santa Teresa de Calcuta, cuya festividad (5 de septiembre), incorporada al santoral católico, se celebró por primera vez al día siguiente.

Su mensaje

Santa Teresa de Calcuta afirma con contundencia: «Si no se vive para los demás, la vida carece de sentido». Ella no sólo ha sido un ejemplo de vida, sino también una inspiración que alienta a ponerse a trabajar por el prójimo, porque, según sus palabras: «el que no vive para servir, no sirve para vivir”.

¿Cuántas veces nos preguntamos si realmente puede cambiar el mundo lo poco que podemos hacer? Ella nos anima diciendo: «A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota».

De todas maneras, ante el llamado a la solidaridad, muchas veces respondemos con excusas: “no tengo tiempo”, “no tengo dinero”, “no tengo nada para dar”. Pero cuando hablamos de hacer algo por el prójimo no nos referimos a únicamente donar bolsas gigantes de comida a algún hogar o barrio cercano. A veces simplemente podemos cambiar el mundo haciendo algo por el que tenemos al lado: nuestro hermano, nuestro hijo, nuestra pareja, nuestro amigo. Santa Teresa de Calcuta nos dice: «Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos». ¿Tanto nos cuesta esto? Recordemos a ese ícono indiscutido de amor al prójimo, con algún gesto de solidaridad.

Lic. Yuliana Rolón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *